En el mes, la moneda subió 2,04% en la comparación “punta a punta”.

El dólar estadounidense inició el mes de agosto con una racha de nueve jornadas consecutivas al alza, fenómeno que no se registraba desde el 28 de diciembre de 2015. Posteriormente, presentó sesiones de suba y a la baja sin rachas claras en ninguno de los dos sentidos ni tampoco modificaciones bruscas. Durante el octavo mes del año, el billete verde osciló entre un precio mínimo de $ 28,297 (el primer día del mes), y un máximo de $ 28,878. No llegó, entonces, a los $29, algo que en el año ocurrió por primera vez el 6 de julio.

En agosto hubo 16 días en los que la divisa aumentó, y solo seis en los que finalizó a la baja. Como consecuencia de ello, el tipo de cambio, luego de un cierre a la baja en el mes de julio, registró este mes un incremento “punta a punta” (al comparar el cierre de ayer con el de fin de julio) de 2,04% y de este modo acumuló una caída de 1,49% en lo que va del año.

Por su parte, el valor medio del dólar fondo promedio durante el mes fue de $ 28,651, con un incremento de apenas 0,05% respecto al mes de julio. Con esto configura el tercer mes consecutivo que el valor medio cierra al alza.

El promedio del dólar pizarra a la compra fue de $ 28,06 y a la venta de $ 29,26, siendo estos los mayores valores registrados en lo que va del 2017.

El dólar pizarra presentó una suba “punta a punta” mensual de 2,13% a la compra y de 2,05% a la venta.

Durante agosto se realizaron a través de la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa) un total de 1.657 transacciones por un monto equivalente a US$ 671,84 millones, cifra significativamente superior (54% por encima) de los US$ 436,49 millones transados en el mes de julio.
Ayer, en tanto, el dólar interbancario fondo se negoció en promedio a $ 28,82, con un leve aumento de 0,02% frente a la sesión anterior.

Al público, en las pizarras del Banco República (BROU), la moneda estadounidense aumentó nueve centésimos tanto a la compra como a la venta para cerrar en $ 28,23 y $ 29,43 respectivamente. Según información obtenida de Bevsa, ayer se realizaron un total de 98 transacciones por un monto total de US$ 45,91 millones.

Durante la sesión, la moneda estadounidense osciló entre un precio mínimo de $ 28,7 y un precio máximo de $ 28,88 para cerrar finalmente en $ 28,81.

Bergara.
La trayectoria suave que ha seguido el dólar es uno de los factores que ayudó a calmar las presiones inflacionarias, que durante seis de los 12 meses del año pasado habían perforado el techo del 10%. En los 12 meses a julio, la inflación llegó a 5,24%, un registro que no se observaba desde fines de 2005.

Un tipo de cambio estable sumado a esta inflación baja (y dentro del rango meta de entre 3% y 7% que fijó el Banco Central, BCU) ha provocado una mejora en el poder de compra en dólares de los salarios uruguayos.

Este escenario abona el terreno para que se compren más productos que llegan desde fuera de fronteras. En esta línea, la divulgación más reciente del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) — que elabora la Cátedra SURA de Confianza Económica de la Universidad Católica con Equipos Consultores— mostró que la predisposición de los uruguayos a adquirir bienes durables siguió mejorando en julio (frente al mes anterior creció 7,1%).

En la vereda opuesta, el dólar “planchado” levanta el rechazo de, entre otros, los exportadores, quienes argumentan que esto erosiona la competitividad del país.

El presidente del BCU, Mario Bergara, se refirió a este punto en los últimos días. La expectativa, dijo en una entrevista con el programa Suena Tremendo de Radio Espectador, “ya no es fortalecimiento (del dólar) sino más bien de estabilidad”. Esto genera las condiciones para que los capitales retornen a países como Uruguay, lo que presiona a la baja al tipo de cambio. A esto se suman cambios de portafolio de los agentes institucionales, como las AFAP y las aseguradoras, indicó Bergara, que empujan en la misma dirección.

“Por lo tanto, en este contexto, ¿hay presión al atraso cambiario? Sí, y eso es lo que explica en buena medida que el Banco Central haya vuelto a intervenir significativamente en el mercado cambiario”, dijo el jerarca, quien recordó que en lo que va del año el regulador lleva comprados más de US$ 2.500 millones. “Es mucho dinero, son casi cinco puntos del producto”, destacó.

“Que ayudar ayudamos, no hay duda. Si es suficiente o no es suficiente, cada uno lo ve en sus intereses”, añadió.

El tipo de cambio real aumentó 1,15% en julio.
La competitividad externa de los productos uruguayos en dólares se incrementó de nuevo en julio, por segundo mes consecutivo. El Indicador de Tipo de Cambio Real (TCR) subió 1,15% en julio, según datos publicados ayer por el BCU. A nivel interanual cayó 5,8%. La suba del TCR del mes se debe principalmente a una ganancia de competitividad respecto a los socios comerciales extrarregionales, frente a los cuales el aumento fue de 2,76%, ganancia superior a la de junio (2,38%). Con los socios regionales —si bien es una tendencia que se desacelera— sigue la pérdida de competitividad; este mes la caída fue de 0,02%. El TCR no es el único indicador que refleje una mayor o menor competitividad, pero puede ser una medida sintética de la evolución de los precios del los bienes domésticos respecto al resto del mundo.

Fuente: El País