Según un informe divulgado por CEPAL, el año pasado cayeron las inversiones extranjeras a la región, en un contexto de baja generalizada en todo el mundo. Para hablar sobre el tema estuvo en La Mañana de El Espectador la economista Matilde Morales, de PwC. ¿Esta baja, es así?-Así es. Estamos hablando de Inversión Extranjera Directa,…

Según un informe divulgado por CEPAL, el año pasado cayeron las inversiones extranjeras a la región, en un contexto de baja generalizada en todo el mundo.

Para hablar sobre el tema estuvo en La Mañana de El Espectador la economista Matilde Morales, de PwC.

¿Esta baja, es así?-Así es.

Estamos hablando de Inversión Extranjera Directa, esto es inversiones que se realizan en el sector productivo, y por tanto son inversiones de más largo plazo; no de capitales financieros que pueden ser más volátiles.Para mostrar algunas cifras, los flujos mundiales de Inversión Extranjera Directa ascendieron a 1,75 billones de dólares en 2016 (una cifra similar a lo que es el tamaño de toda la economía brasilera), cayendo 2% respecto al año anterior.Puede parecer una baja muy marginal, pero sí marca un cambio en la tendencia si tenemos en cuenta que en 2015 se había registrado un incremento en los flujos de IED mundiales de 34%.¿De dónde salieron y hacia donde fueron estos capitales?-En cuanto al origen de los capitales, el primer lugar lo ocupó Estados Unidos y le siguió en segundo lugar China, que cada vez cobra mayor importancia en este sentido.Y si miramos a dónde se dirigieron esas inversiones vemos que hubo un aumento de las entradas de IED a las economías desarrolladas, que retomaron el protagonismo y recibieron casi el 60% de los flujos totales (en particular la Unión Europea y Estados Unidos fueron los principales receptores en este grupo).En cambio las inversiones en las economías en desarrollo cayeron (recibieron poco más de un tercio del total de la IED) y fue una caída generalizada si miramos los datos por subregiones (entraron menos capitales a Asia, África y también América Latina y el Caribe).Concentrémonos en la zona más cercana a Uruguay, ¿qué pasó en esta región?-Las entradas de IED en América del Sur fueron por 118 mil millones de dólares el año pasado, y cayeron por segundo año consecutivo.

Así el año pasado la IED estuvo un 30% por debajo de la cifra récord que se tuvo en 2012 (de 170 mil millones).Si miramos por países vemos que la situación ha sido heterogénea, pero en cualquier caso fueron pocas las economías donde creció la IED.¿Algún caso para destacar?-Pese a la recesión, Brasil se mantuvo como el principal receptor y las inversiones aumentaron en torno a 6%, aunque no por ingresos de nuevo capital, sino por un aumento de los préstamos entre transnacionales.

También entre los países de América del Sur, se destaca el caso de Colombia (crecieron 16% las entradas de IED) y Paraguay (con un aumento de 5%).En el resto de los países ingresaron menos inversiones.En Uruguay por ejemplo tuvimos una importante caída el año pasado?-Según los datos del BCU, el año pasado las entradas de IED a nuestro país fueron por 915 millones de dólares, 30% menos que en 2015.Pero ya es una tendencia que se viene observando desde años atrás.

Hay que tener en cuenta que estos últimos años fueron particulares por la instalación de la segunda planta de celulosa y también por los proyectos de energías renovables, que son inversiones muy importantes y la mayoría con capitales del exterior.Esos fueron los principales sectores receptores de IED en nuestro país?-Sí.

En los últimos 5 años el sector de la construcción ha recibido en promedio el 30% del total de IED; y más recientemente se observa una fuerte participación del sector energético que captó el 15-20% de la IED en 2014-2015, algo que también vemos como tendencia mundial.La inversión en energías renovables se puso de moda?-Según CEPAL, en 2016 por segundo año consecutivo las energías renovables fueron el sector estrella: recibieron el 18% del total anunciado para América Latina y el Caribe (un tercio de esas inversiones se dirigió a Chile y otro tercio a México).Y mirando hacia adelante el organismo destaca que las nuevas inversiones anunciadas se siguen concentrando en las energías renovables, y también ganan importancia las telecomunicaciones y la industria automotriz.