En los últimos años la economía mundial sufrió una profunda desaceleración en los niveles de crecimiento. Las economías desarrolladas continúan presentando problemas en los mercados financieros, problemas de deuda pública, problemas fiscales, reducidos niveles de consumo e inversión. Esto ha llevado a la aplicación de políticas de austeridad fiscal que tienden a debilitar aún más…

En los últimos años la economía mundial sufrió una profunda desaceleración en los niveles de crecimiento. Las economías desarrolladas continúan presentando problemas en los mercados financieros, problemas de deuda pública, problemas fiscales, reducidos niveles de consumo e inversión. Esto ha llevado a la aplicación de políticas de austeridad fiscal que tienden a debilitar aún más la demanda agregada y por lo tanto se obstaculiza la recuperación económica en el corto y mediano plazo. A su vez las dificultades que presentan estas economías también se trasladan a las economías en desarrollo, que si bien han tenido un crecimiento positivo éste también ha sufrido una desaceleración importante principalmente durante el 2012, producto de una menor demanda de sus exportaciones y de la mayor volatilidad tanto de los movimientos de capitales financieros como de los precios de las materias primas.