Llegó a 5,45%; igual, sigue dentro del objetivo oficial entre 3% y 7%.

En agosto la inflación cortó con la tendencia a la baja que había mostrado en los últimos seis meses y tuvo un leve incremento respecto al mes anterior. Sin embargo, continúa dentro del rango objetivo fijado por el Banco Central (BCU), entre 3% y 7%.

En agosto, la suba de precios fue de 0,77% con lo que en los últimos 12 meses la inflación fue de 5,45%. En los 12 meses a julio era de 5,24%.

Desde febrero —cuando el registro en 12 meses fue de 7,09%— las presiones inflacionarias venían cediendo mes a mes. De hecho en marzo logró entrar en la meta del BCU por primera vez desde diciembre de 2010, y alcanzó 6,7% en los 12 meses. Hasta el último dato, dado a conocer ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación se ha movido dentro de ese rango.

En el octavo mes del año las divisiones con más incidencia en el resultado fueron alimentos y bebidas no alcohólicas; salud; muebles, artículos y productos para el hogar; y educación. El primer rubro —alimentos y bebidas— tuvo una variación mensual de 1,3%, en salud fue de 1,63%, para el caso de muebles llegó a 1,71% y en educación a 1,87%.

¿Por qué en agosto se cortó la racha a la baja que la inflación había mostrado en los últimos meses?

La economista del Centro de Economía, Sociedad y Empresa del IEEM Agustina Trapp señaló a El País que la inflación mensual tuvo en agosto un incremento superior al que se venía observando en los últimos meses, más que nada dado por la suba del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas.
Por su parte, el supervisor del Departamento de Economía de CPA Ferrere, Santiago Rego, dijo a El País que esto responde en alguna medida a que los precios de las frutas y verduras (cuya comparación interanual mostraba meses atrás fuertes caídas, consecuencia de los precios altos que habían alcanzado el año pasado por factores climáticos) han empezado a repuntar algo.

La senior manager de PwC Mercedes Comas expresó a El País que la inflación subyacente (aquella que excluye algunos elementos de la canasta que conforma el IPC por su gran volatilidad) “sigue moderándose” y llegó a 6,6% en los 12 meses cerrados a agosto.

Trapp también hizo hincapié en la “moderación que sigue mostrando” la inflación no transable (los precios de aquellos productos y servicios que no se comercian con el exterior). Esta se colocó por debajo de 8% en los 12 meses a agosto, “lo que constituye un dato positivo puesto que implica un menor ritmo de crecimiento en los precios de los bienes que se fijan localmente”, destacó.

En relación a la inflación transable (la de los bienes y servicios que se comercian con el exterior y por tanto están expuestos al dólar) indicó que en la misma medición “mues-tra un leve repunte, que sigue a un dólar que si bien está planchado no sigue la tendencia a la baja de los primeros meses del año”.

CPA Ferrere calculó que los no transables (sin tener en cuenta frutas y verduras) tuvieron una variación interanual de 8,1% en agosto, mientras que los transables alcanzaron el 4,5%.

La moderación que han mostrado los no transables, dijo Rego, es “indicativa” de lo que está pasando en la economía en general, que muestra una recuperación que todavía tiene “fragilidades”. Entre otros, la combinación de salarios que crecen pero a tasas menores que el año pasado y un mercado de trabajo con algunas debilidades provocan un “enfriamiento” de la demanda por estos productos. La otra cara de la moneda da cuenta de cierto apetito por productos cuyos precios están íntimamente ligados al dólar, como los vehículos o los electrodomésticos, señaló Rego.

Qué se espera.
Según las proyecciones que manejan en el IEEM la inflación seguirá “acelerándose hacia fin de año”, dijo Trapp. Pese a esto, “probablemente” termine el año todavía dentro del objetivo oficial, en concreto, alrededor del 6,4%, agregó la economista.

En CPA Ferrere esperan que la inflación termine el año “levemente por encima” del 6%, indicó Rego.

Según Comas, en tanto, no hay expectativas de “cambios importantes” para los próximos meses en el terreno inflacionario. No se visualizan, explicó, presiones por el lado de la demanda, ni tampoco desde los salarios. El mercado cambiario, añadió, no muestra señales de cambios drásticos en el mediano plazo. En este escenario, la proyección de PwC es que la inflación finalice el 2017 en 6,5%, guarismo que podría estar “más próximo al 6% si el tipo de cambio “sigue estable”.

El anuncio del BCU sobre los encajes.
El jueves de la semana pasada el BCU anunció que bajaría los encajes en pesos (el porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el Banco Central y no pueden destinar a crédito o a invertir) medida que entró a regir al día siguiente. En los hechos, esto le inyecta más pesos a los bancos que operan en plaza.

Mercedes Comas de PwC dijo que esto “incrementa más la liquidez en moneda nacional”, pero que todavía resta conocer cómo reaccionarán los bancos ante esta novedad para poder dimensionar qué impacto tendrá sobre la inflación. “Hay que ver qué hacen los bancos con ese exceso de liquidez, es difícil que en este contexto se pueda volcar a más crédito”, sostuvo.

Por su parte, Santiago Rego de CPA Ferrere apuntó que todavía no se sabe cuánto del efecto “encajes” se trasladará a la inflación, pero que por ahora se estima que será “leve”. Esta decisión, dijo, marca que la autoridad está menos preocupada por la inflación que tiempo atrás y que ahora trata de “apuntalar” algo al tipo de cambio.

El País consultó ejecutivos de cuatro bancos y coincidieron en que el efecto de la medida sobre el crédito y el dólar será leve.

El presidente del BCU, Mario Bergara, se refirió a la inflación días atrás y antes del anuncio sobre los encajes, en Suena Tremendo de Radio El Espectador. Allí dijo que tanto el dólar planchado como los precios de las frutas y verduras habían hecho su parte para que las presiones cedieran.

“Pero también hay otros factores, la política monetaria también incide”, dijo el jerarca. “Si las señales desde la política pública fueran distintas el escenario también sería distinto y los guarismos inflacionarios también”, añadió.

Fuente: El País