Baja inflación y aumento del consumo, principales motores de la expansión

Un informe de coyuntura elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio divulgado este lunes señala que tanto el contexto regional como el extrarregional avanzaron favorablemente en los últimos meses, lo cual se traduce en impactos exógenos positivos sobre el comportamiento de la economía local.

Añade que bajo el supuesto de que en el tercer y cuarto trimestre la economía no creciera (el último dato publicado del Producto Interno Bruto –PIB– correspondió al segundo), igualmente el piso de expansión promedio anual ya se ubicaría en 2,5%, lo que superaría ampliamente el comportamiento de los dos últimos años.

“Si además se proyectara que el contexto externo se mantenga relativamente favorable para la segunda mitad del año, las estimaciones de crecimiento para el cierre de 2017 estarían por encima de 3%, manteniéndose esta situación para el año próximo”, señala el documento.

Refiriéndose a la actividad del sector comercio y servicios, indica que también es posible proyectar un escenario de crecimiento para lo que resta del año, basado en un contexto de baja inflación, moneda local apreciada (dólar bajo) y aumento del poder adquisitivo de los hogares.

Igualmente, el escrito mencionó que, a pesar de estos resultados positivos, en la actualidad el motor de crecimiento está relacionado con la evolución del consumo privado, mientras que por el contrario los niveles de inversión atraviesan un escenario de contracción. “Esta situación incorpora altos niveles de inestabilidad pensando en una trayectoria de crecimiento más sólida para el país desde una perspectiva de largo plazo”, dice la Cámara de Comercio.

El informe agrega que en términos macroeconómicos se continúa sin corregir diferentes desequilibrios que se arrastran año tras año. Allí señaló al déficit fiscal, deficiencias en infraestructura, ineficiencias de las empresas públicas y desequilibrios en términos de competitividad cambiaria.

Por último, concluye que el “crecimiento económico de los países está indisolublemente ligado al crecimiento de sus empresas privadas, sin embargo estas no pueden desarrollarse eficientemente si las decisiones económicas que se toman no las ponen en el centro de atención como actores generadores de fuentes de trabajo y de riqueza para el país”.

Fuente: El Observador