Petróleo favoreció a ANCAP en todo el semestre, pero Economía seguirá priorizando hacer caja

El valor del barril de petróleo en pesos está por debajo de la referencia que tiene ANCAP para fijar el precio de los combustibles desde enero. Los números darían margen para aplicar una rebaja general, pero el presidente Tabaré Vázquez anunció que solamente la habrá para el gasoil.

Desde inicios de año ANCAP fijó un costo en pesos por barril de $ 1.701. Eso se conforma con un petróleo promedio que proyectaron los técnicos del ente entre US$ 53 y US$ 55 el barril y un dólar a $ 31,50. Sin embargo, el valor medio del crudo Brent en lo que va el año fue de US$ 53,1 y el dólar se situó en $ 28,37. Eso coloca al barril en $ 1.506,33, 11,4% menos en promedio, que juega a favor de la caja de la empresa estatal.

En los últimos días, incluso, la brecha fue ampliándose. La semana pasada, llegó a estar 21,9% por debajo de la referencia y tomando en cuenta los precios de este lunes, el barril en pesos está 21,5% más barato para ANCAP.

De todas formas, desde febrero de este año, la refinería de La Teja se encuentra parada por reparaciones y todo el combustible que vende ANCAP es importado.

En enero de este año, el precio de los combustibles tuvo, en promedio, una suba de 8%. Fuentes de la empresa consultadas indicaron a El Observador que incluso la proyección técnica del ente arrojaba un suba del 12% para que los números quedaran “empatados”, teniendo en cuenta que se preveía una suba del tipo de cambio y el crudo. Luego, el dólar “se pinchó” y quedaron bastante emparejados, reconocieron las fuentes.

Este lunes el presidente Vázquez anunció una inminente rebaja en el precio del gasoil. “Dijimos hace varias semanas atrás que estábamos siguiendo de cerca las tarifas públicas, sobre todo en el sector energético, el que más ha sufrido la producción últimamente”, reconoció al mandatario.

Con esa premisa fue que se decidió la rebaja de 15% en el precio de la energía eléctrica para el sector lácteo por un período de tres mes. “El segundo paso que vamos a dar es la rebaja del gasoil. Esta semana lo vamos a comunicar, lo hemos estudiado, va a bajar. Lo demás queda sin modificarse. No va a subir ni la nafta ni el supergás”, señaló el presidente.

Una de las fuentes consultados dijo a El Observador que las decisiones sobre los precios de los combustibles no están pasando por ANCAP. Agregó que desde el Ministerio de Economía (MEF), la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el Ministerio de Industria se le piden a la empresa pública números y proyecciones. De hecho, Industria sugirió extender la rebaja a las naftas, algo que no tuvo eco en el MEF.

Uno de los consultados manifestó que en el Directorio de ANCAP el tema de los precios de los combustibles no se está manejando ni siquiera informalmente. “ANCAP tiene espacio, pero tocar los precios, también significa tocar lo fiscal. Por eso, el Ministerio de Economía es uno de los que está sobre el tema”, indicó una de las fuentes.
De hecho, el propio gremio de ANCAP divulgó este lunes un comunicado reclamando una rebaja en las tarifas. Tomando en cuenta su importancia y añadiendo que el valor se encuentra “por encima” de su costo real, solicitó al “Directorio de ANCAP y al Poder Ejecutivo la inmediata rebaja (de precio) de todos los combustibles”.

Antecedente con UTE

Esta no es la primera vez que el MEF frena una rebaja de las tarifas públicas. Algo similar ocurrió con las tarifas de la energía eléctrica. En abril, el Directorio y equipos técnicos de UTE habían avalado una rebaja de 15% por tres meses con el apoyo de Industria. Sin embargo, en el MEF no estaban al tanto del alcance de la propuesta que se manejaba en la empresa pública y su puesta en práctica naufragó.

En los últimos años, el ministro Danilo Astori insistió con utilizar a las empresas públicas para mejorar el déficit fiscal hasta alcanzar la meta de 2,5% al final de 2019 (en los últimos 12 meses a mayo se ubicó en 3,4%).

Por eso, la rebaja a nivel general fue desestimada y solamente se aplicó para el sector lácteo.
Esa preocupación en materia fiscal se sigue manteniendo. Este lunes El Observador informó que la OPP y el MEF ya enviaron a las empresas públicas los principales lineamientos para la elaboración de los presupuestos para el año que viene.

Allí se indicó que a pesar de la recuperación de la economía “el frente fiscales es el que requiere mayor atención en pos de no comprometer la sostenibilidad de las cuentas públicas”. Por eso “resulta imprescindible profundizar los esfuerzos vinculados a obtener ganancias de eficiencia que materialicen los compromisos de austeridad y prudencia en el gasto a la vez que mejoren la calidad y cobertura en la producción de bienes y servicios públicos”, sostuvo uno de los documentos.

Gasoil bastante más caro

Según el informe Paridad de Precios de Importación (PPI) que divulga la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA), existe una brecha de 47,2% entre el gasoil importado y el que se vende al público en un surtidor. Cuando el combustible se compra en el exterior alcanza un precio teórico de $ 28,4 por litro en surtidor frente a los $ 41,80 que pautó ANCAP en su último ajuste de enero. Además, según un estudio de la consultora SEG Ingeniería, Uruguay tiene el gasoil más caro de la región. El precio manejado correspondiente a mayo es de US$ 1,49 por litro en Uruguay, frente a los US$ 0,95 en Brasil, US$ 0,74 en Chile y US$ 1,06 en Argentina.

Política tarifaria que castiga la producción

Un estudio elaborado por la consultora CPA Ferrere concluyó que “la determinación de los precios de los combustibles en Uruguay no ha estado orientada por criterios de eficiencia productiva o de bienestar de los consumidores”. En ese sentido, consideró que “la fijación de precios es poco transparente, es producto de las características institucionales de las empresas públicas y ha sido históricamente funcional a otros objetivos como la estabilidad macroeconómica o el cumplimiento de objetivos estratégicos de las empresas públicas”.

El informe expresó que si se compara el precio de los combustibles con los de paridad de importación “es posible afirmar que el consumo soportó un sobrecosto de US$ 415 millones en 2016, explicados en buena medida por los US$ 367 millones que registró el gasoil”. CPA Ferrere indica que “adoptar mecanismos de fijación de precios alineados a la paridad de importación sería deseable para evitar restricciones sobre la competitividad y evitar un perjuicio sobre los consumidores de combustibles”.

Refiriéndose a los sectores productivos, indicó que “cadenas como la agricultura de secano, el arroz, la forestación y la lechería son algunas de las más afectadas”. Ante eso, la consultora recomendó que a “corto plazo es necesario modificar la política de precios del gasoil a efectos de mitigar los sobrecostos que recaen sobre el sector productivo”.

Fuente: El Observador