En el arranque de julio la cotización local del dólar amagó con dejar a un lado el estancamiento mostrado durante buena parte del primer semestre, tras una racha alcista de ocho días que lo llevó hasta los $ 29,043, su valor más alto desde fin de diciembre de 2016. Analistas y agentes mostraron cautela respecto…

En el arranque de julio la cotización local del dólar amagó con dejar a un lado el estancamiento mostrado durante buena parte del primer semestre, tras una racha alcista de ocho días que lo llevó hasta los $ 29,043, su valor más alto desde fin de diciembre de 2016.

Analistas y agentes mostraron cautela respecto a que la suba estuviera en línea con un cambio de tendencia caracterizado por un mayor ritmo de fortalecimiento, pero sí esperaban que el billete verde ganara estabilidad y no volviera a perder terreno como en meses anteriores.

La racha positiva de esa primera semana también encendió una luz de esperanza en el sector exportador, con una mejora de la competitividad para la producción nacional en mente.

Pero el comportamiento de la divisa en julio fue muy distinto a esas proyecciones. El dólar acumuló una baja mensual de 0,57% hasta colocarse este lunes en $ 28,244, según el promedio de los negocios realizados en el mercado interbancario. De esa manera el billete verde alcanzó su menor nivel desde el 30 de mayo (cotizaba a $ 28,242) y amenaza de nuevo con acercarse al piso de los $ 28. En ese mes la divisa llegó a su valor mínimo en 2017 ($ 27,8) y después se mantuvo algo por encima de ese piso, pero sostenido por fuertes intervenciones del Banco Central (BCU) mediante compras directas e indirectas (letras de regulación monetaria) que superan ya los US$ 2.000 millones.

El atraso cambiario dejó de ser únicamente una preocupación de empresarios y analistas, a tal punto que el tema ya forma parte del discurso que autoridades de gobierno pronuncian en público. El miércoles pasado durante la conferencia organizada por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) el presidente del BCU, Mario Bergara, no dudó en hablar de atraso cambiario al momento de señalar la preocupación que existe por la evolución del tipo de cambio.

“Si no tuviéramos preocupación por la competitividad de las empresas, por el atraso cambiario, no se haría el esfuerzo de comprar esa magnitud de dólares (más de US$ 2.000 millones) porque es costoso”, dijo el jerarca. Bergara sostuvo que se espera un proceso de estabilización de la moneda a nivel global. “Hay una perspectiva de dólar estable en el mundo, lo que implica que los capitales que se habían ido esperando una moneda creciente comiencen a definirse por los países emergentes; todo eso genera una presión a la baja en Uruguay”, explicó. En lo que va del año el dólar cayó 3,47%.

Competitividad empeora

La competitividad en precios de Uruguay se redujo 0,6% en junio, de acuerdo al Índice de Tipo de Cambio Real de El Observador (ITCR-EO). Fue el segundo mes consecutivo de deterioro y si se evalúa respecto a igual período del año pasado, la caída fue de 8,4%.

El Índice de Tipo de Cambio Real realiza un seguimiento de la relación de precios de Uruguay respecto a los de sus principales socios comerciales, medidos en la misma divisa.

De esa manera, no solo toma en cuenta qué sucede con las distintas monedas en los mercados cambiarios, sino además considera la evolución de los precios al consumo. En el promedio de los últimos 12 meses, el ITCR-EO sufrió una caída de 2,9%. Ese deterioro se aceleró a partir de abril.

Por su parte, si se compara el dólar con una canasta de las monedas más fuertes del mundo, la divisa tocó su mínimo desde inicios de mayo pasado, según el Índice del Dólar de Reuters. En particular, el euro trepó este lunes a US$ 1,1797, su máximo desde enero de 2015.

En sintonía con el debilitamiento global de la divisa, en la plaza local se espera que el billete verde continúe descendiendo esta semana. Eso porque a comienzo de mes los bancos habitualmente disponen de menos pesos y se vuelcan a vender dólares para ganar liquidez en moneda local.

Inversores podrán elegir moneda

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) otorgará a las instituciones financieras la opción de elegir, al momento del pago de los intereses y de la amortización final de la nota del Tesoro en unidades indexadas serie 18 con vencimiento el próximo 23 de agosto, la moneda en la cual se efectuará el pago. De esa forma los inversores podrán elegir entre moneda nacional o dólares, según informó el BCU.