CAFE & NEGOCIOS (SUPLEMENTO DEL OBSERVADOR)

El turismo, con sus altas y bajas durante los últimos años, es la principal actividad generadora de divisas si se considera individualmente los productos y servicios de exportación. Según un informe publicado en marzo por Uruguay XXI, la actividad turística representó en 2016 el 7,1% del PBI de Uruguay, y generó 1 de cada 15 empleos, fundamentalmente en las áreas de alimentación, transporte y alojamiento.

Las estadísticas del primer trimestre de este año muestran datos favorables. El Ministerio de Turismo difundió las cifras oficiales que registraron una temporada récord. Llegaron a Uruguay 1.389.470 turistas -principalmente argentinos y brasileros-, que dejaron ingresos por US$ 1.079.699.054.

Si se dividen los ingresos por rubros, el sector alojamiento, alimentación y compras fueron los que más dinero recibieron. El subsecretario del Ministerio de Turismo, Benjamín Liberoff, comentó que el repunte en la situación económica argentina y la debilidad del dólar en ese país mejoró la competitividad de Uruguay como destino turístico. “Comenzamos a recuperar turistas brasileños y los argentinos crecieron en forma regular. Llegamos a la temporada de 2016/2017 en una situación excepcional como nunca antes habíamos tenido”, comentó Liberoff a Café & Negocios.

La divulgación de los datos de la temporada disparó la pregunta de un lector de El Observadora través de Facebook: “En dónde estaba esa cantidad de dinero”, que, según dijo, él “no veía”.

Para responder a eso, a partir de los datos del Ministerio de Turismo acerca de lo que ingresa en cada sector de actividad, y de un relevamiento con operadores de cada rubro, Café & Negocios logró llegar a un estimado del reparto de gastos de cada sector: hotelería, gastronomía, transporte, tours, compras y espectáculos. (ver página dos).

El subsecretario explicó cómo se obtienen los datos sobre la cantidad de turistas e ingresos. “El número de pasajeros lo tomamos en función de los datos de migración, y los datos de los gastos a través de una metodología de encuesta. Se hacen más de 20.000 encuestas al año”, dijo.

Respecto a cómo se reflejan estos más US$ 1.079 millones en las empresas del sector, Liberoff entiende que esos ingresos “se ven”.

“Hemos tenido reuniones con hoteleros y gastronómicos y ellos perciben la mejora en la temporada. Aunque hay una realidad, no todos los sectores están igual o se favorecen de la misma manera”, dijo.

No tan bien

La Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay (AHRU), comenzó a realizar un estudio en mayo sobre la rentabilidad del sector, utilizando una muestra de hoteles de todo el país. El pro tesorero de AHRU y encargado de gestionar dicho informe, Marcelo Chiappino, comentó que cuando se obtengan los resultados, la idea es mostrárselos a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el Ministerio del Turismo para “que estén enterados cuál es la rentabilidad hotelera”.

“Más allá de la temporada que ha informado el ministerio que ha sido buena y ha crecido, no se ve reflejado en la rentabilidad de los hoteles, básicamente por un tema de costos y bajas de tarifas generalizadas en dólares”, sostuvo.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Turismo del Uruguay, Juan Martínez, explicó cómo se desglosan generalmente los ingresos en la industria turística, algo que varía según el tipo de emprendimiento. “Arriba del 50% va para salarios, pero hay lugares en los que llega al 65%. Depende del tipo de estructura la incidencia que va a tener”, dijo.

El combustible, la luz, el gas, el agua e internet tienen una incidencia del 10%, pero el principal motivo de queja por parte de los empresarios del sector son los aranceles de las tarjetas de crédito. “En hotelería es alto, es de 4,5% para los uruguayos y de 4,9% para extranjeros”, indicó.

Además, otro actor que “compite de forma desleal”, afirma, es Airbnb. “El mayor alojamiento de Uruguay se llama Airbnb pero no tiene ninguna cama y esto sigue creciendo. Tenemos que cuidarnos del informalismo y combatirlo, porque es el impuesto más caro que pagamos todos”, comentó el presidente de Camtur, pese a no tener cifras oficiales de cuántos turistas se hospedan a través de esta plataforma, ya que esta modalidad no está regulada en el país.

Si bien el turismo ha aumentado en cantidad de visitantes, la oferta de alojamiento creció fundamentalmente en Montevideo y Punta del Este. Eso, según Martínez, no fue planificado y provocó la saturación de algunas zonas. “Hay que planificar la oferta hotelera para no colapsar, no es solo abrir un hotel; hay elementos que tener en cuenta como la congestión de la ciudad, el uso de energía en algunas zonas, entre otras”, explicó.

Más competencia

La aparición de más hoteles llevó a que las tarifas bajaran. En ese sentido, quien también opinó sobre la situación de la industria fue el empresario gastronómico dueño de Francis, Alberto Latarowski, representante de la gastronomía en el Montevideo Bureau. “Ahora hay más turistas pero hay más hoteles también. Los hoteleros no están felices porque una habitación la vendían a US$ 120 y ahora la venden a US$ 65 porque hay mucha más competencia. Si alguien dice que los hoteleros están ganando mucho más es mentira, porque se están matando con las tarifas”, cuestionó.

El pago de los insumos se realiza en pesos, además de los salarios. Eso, a consecuencia de la caída del precio del dólar, no ayuda a ganar en rentabilidad, agregó Martínez de Camtur.

“Estamos teniendo una rentabilidad que viene cayendo pese a recibir a mas visitantes, pero fijándonos en cada negocio de forma individual, las cosas no están bien”, reflexionó.

Latarowski recordó que la actividad turística es “fundamental” para la economía del país debido a la cantidad de puestos de trabajo que involucra en la cadena de valor. En el caso de los restaurantes, parte del presupuesto que se dirige a los proveedores va hacia los productores de frutas y verduras, los chacreros, entre otros. “Es una de las actividades que más derrama en la sociedad y eso lo estamos tratando de remarcar todo el tiempo. Moviliza el taxi, el remise, el bus turístico. Eso es lo que tiene de interesante el turismo”, explicó.

Luchar contra la informalidad

A medida que la plataforma de alquileres de casas temporales Airbnb fue avanzando en Uruguay, los hoteleros comenzaron a percibir la amenaza.

Además de los altos costos y la inflación, para los operadores la aparición de Airbnb también explica que los ingresos generados por la actividad turística no se reflejen en las empresas.

Al respecto, el director comercial de Transhotel, empresa dedicada a la organización de tours y traslados, Radamés Montero, entiende que la alta informalidad del sector llevó a que el aumento de ingresos solo se reflejara “levemente”en las empresas legalmente constituidas.

“La gente que hizo reservas dentro de la informalidad entró al país, generó divisas de alguna manera pero no figura en las empresas constituidas”, comentó.

Dado que hay plataformas como Airbnb u otras, “puede que el turista se aloje en una casa de familia y capaz que el transporte lo hace a través de medios informales y no pasa por ninguna empresa hotelera ni de transporte”, agregó Montero.

Por su parte, desde el comercio minorista afirmaron que el sector registró un crecimiento incipiente en parte sustentado por una mayor demanda de los turistas.

La asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), Ana Laura Fernández, explicó que si bien los datos muestran que el sector creció, luego de un escenario “bajo y de caída”, la situación es incipiente.

“Las decisiones de qué hacer con los ingresos generados no varían de un trimestre para el otro. Algunos podría invertir en una expansión o en contratar mano de obra, dependerá de cada uno”, sintetizó.