El evento contó con la participación de más de 70 asistentes atraídos por las oportunidades comerciales presentes en el país vecino.

El Instituto Uruguay XXI, presentó un informe sobre las relaciones comerciales y financieras con Argentina, en donde se hizo referencia a la evolución del intercambio comercial desde los 90, las oportunidades de exportación existentes y las repercusiones de las medidas recientes.

En su presentación, Claudia Peisino, del Departamento de Inteligencia Competitiva de Uruguay XXI, informó que en la década del 90 Argentina representaba un 15.3% de las exportaciones totales de Uruguay mientras que en los años 2000 explicaron el 6.2%. En este periodo si bien hubo un aumento en el flujo de comercio entre ambas naciones y una mayor exposición al comercio bilateral de sectores como el automotriz, papel y plásticos, el vecino país descendió en el ranking de mercados de destino de exportaciones (En los 90 eran el segundo mercado).

Peisino destacó el crecimiento del sector de servicios no tradicionales que representó casi el 45% de las exportaciones totales de servicios en 2015, en contraposición al 15% que representaban en 2000. Este fenómeno está asociado directamente al dinamismo de los servicios globales. Adicionalmente especificó que Argentina es un socio comercial importante en la industria TIC (Tecnología de la Información y Comunicación) ya que empresas del vecino país deciden instalarse con centros de servicios compartidos dentro y fuera de zona franca dando servicios a filiales de su país de origen. En términos de servicios tradicionales, informó que el turismo representa el 46% de lo total servicios exportados por Uruguay y que en el primer trimestre de este año se registró un record de 841 mil visitantes argentinos, demostrando un  incremento de 24% comparado al año anterior.

Las exportaciones uruguayas de bienes hacia Argentina alcanzaron los US$ 85,6 millones, en el primer trimestre del 2016, con una baja de 6,6% con respecto al mismo período de 2015 que marcó US$ 91,7 millones. Este descenso se da en un contexto de contracción económica regional, sin embargo Uruguay XXI observa que va a existir una mejoría en las industrias más expuestas al comercio bilateral como es el sector de autopartes.  Algunos de los productos que incrementaron de forma significativa su ingreso a mercado argentino en el periodo enero-marzo fueron: grasas de lana (+100%), sustancias químicas (+79,1%), productos farmacéuticos (+69,3%), artículos de limpieza (+67,8%) y productos lácteos (+26%). También la industria citrícola logró colocar productos luego de 4 años de no vender dicho producto a Argentina. Sin embargo de los 10 primeros productos uruguayos exportados al vecino país se produjeron caídas en siete respecto al mismo período del año anterior: autopartes (-1,5%), papel y cartón (-31,7%), pinturas y barnices (-7,6%), plásticos y sus manufacturas (-6,8%), margarinas y aceites (-7,8%), caucho (-21,4%) y vestimenta, calzado y otros textiles (-23,2%).

En 2015 las importaciones provenientes de Argentina alcanzaron los US$ 1.230 millones lo que significa una balanza deficitaria para Uruguay, disminuyeron un 14,6% en comparación el año 2014 y representaron el 14,4% del total de las compras externas efectuadas por Uruguay ese año. Los principales productos que se compraron a Argentina: insecticidas, medicamentos, gas de petróleo, agentes de superficie orgánicos, vehículos para el transporte de mercancías y cebada

De acuerdo a la metodología de complementación comercial aplicada por Uruguay XXI, se identificaron 22 subproductos en los que Uruguay tiene una oferta relevante y Argentina una  demanda significativa, entre los que se encuentran: artículos de limpieza, subproductos cárnicos, madera y productos de madera, vestimenta y calzado, plásticos y sus manufacturas, sustancias químicas, pinturas y barnices, margarina y aceites, cuero y sus manufacturas, productos farmacéuticos, papel y cartón, entre otros.

Otro aspecto mencionado por Peisino fue la Inversión Extranjera Directa (IED). Informó que si bien los argentinos continúan siendo los principales inversores extranjeros en el país (representando un 28%), los últimos datos disponibles en 2014 muestran que hay una caída en los montos invertidos, descendiendo un 8,4%, en comparación con el año anterior. A su vez, en 2013 ya había experimentado una baja mayor a 30% en relación a 2012. La inversión argentina por sector de actividad en 2014 se distribuyó de la siguiente forma: 23% comercio al por mayor (excepto los vehículos); 7% para agricultura, ganadería, caza y servicios conexos; 6% para actividades de servicios financieros (excepto seguros ni pensiones), 6% para fabricación de productos farmacéuticos, el mismo porcentaje para otras actividades profesionales, científicas y técnicas, 5% para la elaboración de productos alimenticios, también 5% para almacenamiento y actividades complementarias al transporte y 5% actividades auxiliares de las actividades de servicios financieros y el 4% para el sector inmobiliario, entre otros.

Peisino también informó que Argentina mantuvo el cuarto lugar en el top de países que consultaron a Uruguay XXI para efectuar inversiones en Uruguay. Destacó que las primeras consultas fueron sobre el sector industrial y hubo un aumento en el interés por el sector inmobiliario (en 2015 representaron el 16% del total).

Finalmente hizo mención a la visión de Uruguay XXI sobre los efectos ocasionados por las medidas argentinas: 1) Consideran que la eliminación de las retenciones a las exportaciones de cereales y oleaginosos (menos soja) abre un nuevo espectro para el comercio exterior de Argentina, que si bien tiene implicancias positivas en industrias nacionales que importan desde este país, también significa la apertura comercial de un país competidor de Uruguay en materia de exportaciones; 2) Entienden que el levantamiento de la resolución argentina que prohibía el tránsito de mercaderías en los puertos uruguayos repercutirá positivamente en el movimiento del Puerto de Montevideo, a medida que vaya recuperando las cargas desde el vecino país y 3) En el frente financiero, la habilitación del pago de los holdouts permite que el país vecino vuelva a tener acceso a financiamiento externo lo que en el mediano plazo podría significar cierta competencia por la captación de capitales internacionales. En el largo plazo la mayor inversión argentina tendrá efectos positivos en Uruguay (más inversiones desde Argentina, más exportaciones hacia ese país y una región más atractiva para los capitales internacionales).

La segunda parte del evento destacó por las intervenciones de autoridades y representantes del ámbito público y privado que evaluaron la repercusión de las medidas que implementó el nuevo gobierno en Argentina y coincidieron -en términos generales- que fue positiva.

Nuevos controles a las importaciones y eliminación de retenciones a exportaciones de cereales y oleaginosos (menos soja)

El Director Nacional de Industria, José Luis Heijo, hizo mención a la dificultad comercial que el régimen de las Declaraciones Juradas de Anticipo de Importación (DJAI), vigente en Argentina hasta fin del año pasado, le significó a los exportadores uruguayos debido a la incertidumbre por los métodos y criterios utilizados para autorizar el ingreso de mercadería desde el exterior, Heijo indicó que el nuevo “Sistema Integral de Monitoreo (SIMI)[1] que reemplazó el régimen de las DJAI está todavía “muy verde” para sacar conclusiones de cómo va a funcionar. De todas formas, valoró que aporta reglas bastante claras, procedimientos bien establecidos y provoca una percepción positiva en general. Mencionó que los inconvenientes que han presentado los exportadores uruguayos refieren a temas meramente formales en el llenado de documentos o denuncias de falta de concreción de negocios debido a que los operadores argentinos invocan un tope para el monto que pueden importar relacionado con el monto que importaron el año anterior “No hemos encontrado ninguna reglamentación que establezca esto y, sin embargo, tenemos algunos exportadores que han denunciado esta situación.” afirmó.

Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Despachantes de Aduana del Uruguay, Mario Montemuiño, sostuvo que el nuevo sistema “no mejoró las exportaciones en demasía”, aunque reconoció que éstas disminuyeron de forma general en el contexto regional. Sin embargo destacó que con estos cambios el vecino país se transforma en un nuevo competidor, lo que es una oportunidad importante para que Uruguay optimice costos y utilice una logística de exportación ágil para que sea competitivo en productos que hasta ahora no lo era.

Finalmente, Heijo expresó que la eliminación y/o reducción de las retenciones a las exportaciones a la mayor parte de la producción agropecuaria (trigo, maíz y carne vacuna) y la baja gradual para la soja, provocará un impacto económico significativo en el aparato productivo, por su efecto en la competitividad relativa de los productos uruguayos con los argentinos. Explicó que si bien las retenciones tuvieron efectos positivos como la promoción de inversiones agrícolas argentinas en Uruguay, también significaron una transferencia de recursos a los productores argentinos quienes recibieron una competitividad adicional al pagar el producto primario (por la diferencia entre el precio internacional y el impuesto)“Habíamos tomado medidas que habían podido resolver parcialmente el problema de la competencia en el mercado doméstico -medidas compensatorias-, pero no pudimos resolver el tema de la competitividad”, estableció.

Frente financiero

Mario Montemuiño mencionó que el convenio de pagos entre Uruguay y Argentina, en relación a las compraventas en moneda local, está siendo revisado de forma coordinada por el Banco Central del Uruguay y el Banco Central de la República Argentina, y entrará en vigencia una vez se reglamente.  De acuerdo a los funcionarios del Banco Central el operador se favorecerá por la eliminación de impuestos o elementos financieros que habitualmente generan un aumento en el tipo de cambio de la moneda.

Actividad portuaria

Otras de las medidas tomadas por el gobierno argentino fue el levantamiento de la Resolución 1108, medida dispuesta por la Subsecretaría de Puerto y Vías Navegables de Argentina en noviembre de 2013 por la cual se impidió que las cargas de exportación originadas en puertos argentinos, fuesen transbordadas en puertos de países que, aunque formaran parte del MERCOSUR, no tuvieran acuerdos de transporte marítimo de cargas con la República Argentina. Uruguay y Paraguay carecían de ese tipo de acuerdos.

El presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP) Alberto Díaz, desmitificó el impacto de la resolución “Todo el mundo pensaba que al ser el puerto de Montevideo tan dependiente del tránsito, la medida iba a impactar muchísimo, pero la realidad es que los ingresos relativos al transbordo representan muy poco, tan sólo 2% para la ANP”. Para el Presidente del Centro de Navegación (CENNAVE) Alejandro González ésta significó un golpe fuerte para el sector privado con una pérdida de 200 mil movimientos de contenedores y un perjuicio, para los operadores, de US$ 100 millones.

Diaz consideró que la 1108 tuvo un impacto significativo en la pérdida de conectividad marítima con la región y determinó la necesidad de salir a buscar nuevos mercados.  Asi es que se alinearon estrategias con el sector privado para acercarse a Paraguay. Durante el período en que la normativa estuvo vigente el incremento del movimiento de carga en Montevideo procedente de Paraguay alcanzó el 150 % en comparación con 2013 “las empresas navieras que facilitaban la salida de la carga paraguaya (carnes, madera y granos) confiaron en hacerlo por los puertos comerciales uruguayos”, afirmó Díaz, lo que fue de la mano a la estrategia realizada tanto por el sector público y privado de promover ese intercambio a través de visitas comerciales, etc. Gonzalez comentó que dentro de acciones tomadas para fomentar el transito paraguayo estuvo lo negociado en términos de zona de fondeos, baja de costos en pilotaje, practicaje y exoneración en función de la eslora de los barcos / feeders.

Para el presidente de CENNAVE la resolución no logró el objetivo de
fomentar el cabotaje interno y potenciar los puertos argentinos, en especial Buenos Aires, ya que la carga que antes transitaba por Montevideo se movilizó casi toda por Rio Grande.

El levantamiento de la medida dispuesta por Argentina en 2013 permitió el restablecimiento de la conectividad marítima, provocando que la salida de los productos de la región sea nuevamente por Montevideo y logrando la recuperación progresiva de las cargas de fruta proveniente del sur, esto es producto de la decisión de los productores/exportadores argentinos de carga enfriada y no de las navieras. “Hubo mala experiencia en algunos embarques con demoras en los puertos brasileros y eso hizo que el productor argentino decidiera volver a trasbordar en Uruguay” dijo Díaz. Sobre la llegada de cargas de productos congelados de origen argentino consideró que la oferta de servicio de frío en Montevideo “no está siendo los suficientemente atractiva” respecto a lo que ofrecen los puertos del sur de Brasil.

A partir de levantar la Resolución 1108, Argentina tiene un gesto de reconciliación con Uruguay pero también comienza un camino hacia una competencia por la carga.   La apertura con Buenos Aires incluye a países de la región y esto vuelve a entablar una competencia portuaria legítima. El presidente del Centro de Navegación expresó que la resolución 1108 fue un acto administrativo con el cual Argentina “sacó (a Uruguay) de la competencia, cuando nosotros queríamos competir. Ahora se puede a volver a competir. El secreto estará en mantener el flujo comercial que llega desde Paraguay (50.000 teus en 2013 y 127 mil teus en 2015) y recuperar toda la carga argentina”.  Además comentó que la eliminación de retenciones a las exportaciones de granos aporta a la complementariedad portuaria  “Si Argentina empieza a exportar lo que se prevé, 150 millones de toneladas de granos desde ahora hasta 2020, obviamente los puertos uruguayos van a favorecerse. Uruguay, con su ley de puerto libre, con su equipamiento y eficiencia es una muy buena opción y puede posicionarse como puerto complementario de Argentina”, dijo González.

Díaz sostuvo que “la complementación portuaria no se puede decretar” y que “Si vendemos un mismo producto, vamos a hacerlo al mismo comprador, y este es quien hace que los puertos colaboren”. Aun así, consideró que se comparte una “visión común” con las nuevas autoridades en lo referente a que “las carreteras que nos llevan a los puertos tienen que ser más aptas para los dos[2]”.

Con respecto al canal binacional Martín García, Diaz concluyó que la situación es compleja debido al deterioro del canal, la diferencia de profundidad con el canal Emilio Mitre y el intento fallido de recuperación por parte de ambos Estados. El  representante de CENNAVE agregó que el deterioro es producto de una mala política de mantenimiento por lo que es importante trabajar en el tema de la profundidad y diseño. En la actualidad la estrategia uruguaya apunta a llevar ambos canales a la misma profundidad y tenerlos operados por el sector privado con una modalidad que no implique riesgos al Estado.

El moderador Javier Peña Capobianco,  Jefe del Departamento de Comercio Internacional de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, hizo un llamado a la acción a públicos y privados en lo referente a la importancia de generar políticas y acciones en conjunto que ayuden a revertir la situación de la baja sustancial de las exportaciones teniendo presente el contexto complejo de la realidad regional. Claudio Piacenza, Gerente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, destacó que la clave es la inserción internacional, la apertura de la economía “Hay que buscar mercados, el mundo está competitivo”. Es importante que el sector privado lo reclame de forma mancomunada, y “es de interés tanto para los empresarios como para los trabajadores”.

Relaciones bilaterales con Argentina- Presentación Uruguay XXI

Ficha de Argentina

 

Montevideo, 9 de mayo de 2016

[1] En el SIMI los importadores argentinos deben presentar la información solicitada a través de la página de la AFIP . Se mantiene las licencias automáticas que se otorgan en plazos de unos 10 días y las licencias no automáticas que salen en un plazo de entre 30 y 60 días dependiendo del producto y la certificación exigida.

[2] Con referencia a ello, la Hidrovia juega un rol importante, por ello las autoridades coinciden en que es menester trabajar en mejorar las condiciones necesarias para que la carga fluya de forma natural. Actualmente la Hidrovia cuenta con restricciones de índole político y práctico (en términos de profundidad balizamiento y navegación las 24 horas).