Se le considera una mala señal en momentos que se buscan cerrar acuerdos con UE y Chile

La suba de la tasa consular es una de las dos modificaciones tributarias planteadas por el gobierno, y con la que planea recaudar US$ 95 millones extra. Para ello se propone aplicar tres niveles en ese gravamen. El 0% para las importaciones cuando vienen de México, dado que el TLC con ese país lo establece específicamente, 3% para las importaciones del Mercosur (hoy está en 2%) y 5% para las importaciones extrazona (hoy está en 2%).

Para el director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, Ignacio Bartesaghi, la propuesta de subir la tasa consular demuestra que existe “una incoherencia” con la política desarrollada por el país en el último tiempo.

“Se estaban dando señales de una nueva postura en cuanto a las negociaciones internacionales, un gobierno uruguayo que pretendía cerrar acuerdos comerciales, avanzar con Chile, con la Unión Europea. Esto refleja una incoherencia en la política exterior del Uruguay, porque en parte quien define la medida no es la cancillería, es el Ministerio de Economía”, cuestionó.

En una línea similar, el economista y experto en comercio internacional Marcel Vaillant sostuvo que esta “reversión” de política comercial “es una daga a la credibilidad” y la certidumbre sobre las reglas. “Uruguay está erosionando algo que venía construyendo”, alertó.

Los informes técnicos apuntan a que la medida es discriminatoria con los socios del Mercosur, con los que tendría que regir la regla de la Nación Más Favorecida (NMF) con relación a México. Además se considera que en el marco multilateral se aplicará un instrumento equivalente a un arancel sobre bases discriminatorias sin estar amparado en una excepción a la NMF. Para Vaillant, este paso es “poco armónico” y “desafinado” con el discurso que el país ha venido relatando en los últimos años de “sincerar” el Mercosur. “El discurso de eliminación de barreras no arancelarias y de rescatar el libre comercio queda herido de forma muy terminante. Uruguay va a la última cumbre (de Mendoza) con una reversión proteccionista con sus socios del Mercosur”.

En ese sentido, Bartesaghi definió como una mala noticia que el tema no haya sido tratado en la reunión del Consejo de Mercado Común la semana pasada. Según dijo, esa situación termina de confirmar que el Mercosur acepta este tipo de medidas y le da margen a Argentina y a Brasil para que hagan lo mismo, en ese caso con una afectación mayor para Uruguay en comparación a lo que ahora les puede ocasionar esta medida a los vecinos. Los expertos también opinaron que esta medida es una “señal inconveniente” en un momento en el que Uruguay intenta lograr un tratado de libre comercio (TLC) con la Unión Europea en el marco del Mercosur y hay otro de “última generación” con Chile que espera por la aprobación de los respectivos parlamentos.

Advertencia de OMC

La Organización Mundial del Comercio (OMC) recomendó sacar el impuesto en su examen de la política comercial uruguaya que hizo en 2010 y se advierte que es probable que vuelva a desaprobarlo en el examen que volverá a hacer este año. En ese sentido, el catedrático de comercio internacional de la ORT, Isidoro Hodara, sostuvo que el aumento propuesto de la tasa consular “afecta la credibilidad del país”. Explicó que en los últimos dos exámenes de política comercial Uruguay respondió que tenía en sus planes reducir y eventualmente eliminar la tasa.

“Ya en la segunda (revisión) la OMC constató que no se había reducido y ahora va constatar en uno o dos años que no solo no se redujo, sino que además marchamos en el sentido inverso. Eso ciertamente tiene que poner en duda la credibilidad del Uruguay, también porque es de los países que mejor buena letra ha hecho y más ha cumplido”, recordó el experto.

Hodara también deslizó la posibilidad de que Argentina y Brasil “agradezcan” la medida porque podría llevar a que los importadores uruguayos pierdan incentivo para comprar en extrazona, dado que la suba de la tasa es mayor en ese caso que la propuesta para los bienes del Mercosur.

La tasa consular recaudó US$ 100 millones anuales entre el 2014 y el 2016. Se aplica sobre la importación de bienes a excepción de tres ítems: bienes de capital destinados a la industria agropecuaria, la importación de petróleo y bienes en régimen de admisión temporaria. Con la creación del Mercosur, en la década de 1990, la tasa se eliminó durante la presidencia de Luis Alberto Lacalle.

Luego, en medio de la crisis de 2002, el gobierno de Jorge Batlle volvió a implementar la medida con una lógica netamente recaudatoria, la misma que guía la suba actual.