Es lo que está “sobrevaluado” el tipo de cambio real

El tipo de cambio real —una de las formas de medir la competitividad de una economía— estaba 36% sobrevaluado respecto a su nivel de equilibrio en agosto, según una presentación del banco de inversión estadounidense BCP Securities para clientes a la que accedió El País.

En enero de este año, el tipo de cambio real estaba 35% sobrevaluado y en enero del año pasado 24%, según los datos incluidos.

En el caso de Brasil, su tipo de cambio real estaba 16% sobrevaluado en agosto, mientras que en el caso de México la sobrevaluación era de 4%. Más cerca del equilibrio estaba Rusia —apenas 1% subvaluado—, mientras que Turquía estaba 9% subvaluado.

BCP Securities utiliza esos cinco países como indicador para saber si las monedas de los emergentes están cerca del equilibrio o no.

Cuando se lanzó el indicador, en mayo de este año, el jefe de mercados emergentes del banco de inversión, Walter Molano, explicó que se utilizó “la metodología del tipo de cambio real para comparar los cambios en la inflación con los movimientos de la moneda. En teoría, las monedas deberían devaluar en línea con la inflación para mantener paridad de poder de compra. Si la moneda no devalúa en línea con la inflación, entonces se sobrevalorará y el país perdería competitividad”.

“Esto es bastante fácil —añadió—, pero se plantea la cuestión de cuándo comenzar la serie, (…) hubo un momento, hace menos de una década, cuando todos los mercados emergentes fueron golpeados por un shock simultáneo que los obligó a devaluar y estabilizar. Esto ocurrió en 2008, durante la crisis financiera de Estados Unidos. Por lo tanto, al iniciar la serie el 1° de enero de 2009, asumimos que este fue un buen momento para comenzarla”, añadió. Ese es el momento de “equilibrio”.

Molano señalaba que “la serie muestra que las monedas (el peso uruguayo, el peso mexicano, el rublo ruso, el real brasileño y la lira turca) se apreciaron después del shock de 2009, pero se devaluaron bruscamente a principios de 2016 después del colapso de los precios de las materias primas. Desde entonces, ha habido una notable divergencia en las tendencias”.

Fuente: El País